Política de cookies Política de Cookies.
+39 0125 366320

El Día

  • Bar
  • Living area

En cada temporada del año, el Hotel de Gletscher está lleno de vida.

La cercanias a los picos lleva a redescubrir lo necesario que es, a veces, cambiar los hábitos, la velocidad de la vida en la ciudad, para llegar a una meta.

Y es lo que los propietarios del Hotel de Gletscher definen como un "pequeño sacrificio" para descubrir las alturas, no sólo del lugar.

Gracias a la cercanía de las pistas de esquí durante el otoño, invierno y hasta principios de mayo, el día esta lleno de propuestas. Pero no sólo es el esquí si no tambien los otros deportes invernales, que se pueden parcticar a unos pasos de distancia, que hacen de los días en el Hotel de Gletscher momentos de descubrimiento e intercambio.

Es más bien la silenciosa la búsqueda de los propietarios de estar siempre cerca de los clientes sin ser invadentes. Es su esfuerzo incesante para garantizar que la armonía se viva en cada momento, aunque hubiera pequeños imprevistos para resolver.

"Subir es como un alimento para el alma” – afirma la propietaria Francesca Perego, milánes y profesora de esquí, que, enamorada desde hace siempre de estos lugares, ha decidido construir el hotel y transferirse aquí. “Es como llenarse y recargarse momento dopo momento. Gracias, también, a los sonidos en los cuales estamos sumergidos: de los ríos, de los pájaros, las marmotas, el murmullo del viento, el crujido de la nieve, que dan una sensación de plenitud interior. Aquí te sientes en paz con el mundo ".

En el Hotel de Gletscher el flujo de la vida de los huéspedes se entrelaza con él de los propietarios y del personal de servicio en una correspondencia costante entre necesidad, escucha y respuesta.

Es la pasión por la montaña que se traslada a los huéspedes. Sin exclusión de nada.

Donde familiar significa amplio, es decir: abierto en todos los sentidos.

Cerrar